Review – Metroid Dread

Review – Metroid Dread

31/12/2021 1 Por Francisco Sgherza

«Escuchamos la señal de auxilio y respondemos la llamada, una vez más la galaxia nos necesita y en la piel de Samus Aran vamos en su rescate»

 

Metroid Dread es el nuevo título de la franquicia de Samus Aran y el que marca su regreso con una nueva entrega después de muchos años de estar en el freezer. El año 2017 supo ver el regreso de la franquicia, auqnue se trató de una remake para Nintendo 3DS del Metroid 2: Samus Returns, por lo que no contó cómo nueva entrega. La nueva aventura de Samus para Nintendo Switch fue desarrollada por Mercury Steam (Castlevania: Lords of Shadow), mismo estudio que se encargó de darle vida al título de 3DS. 

Ahora en 2021 y con un juego completamente nuevo para la última consola de la Gran N, Samus Aran volvió a sembrar la polémica una vez respecto a la dificultad en los videojuegos pero, ¿Es demasiado difícil?¿Es tan imposible?¿Se requiere sólo perseverancia? Todas estas preguntas tienen respuesta y si me acompañan les voy a contar todo esto y más de lo que necesitan saber sobre el título que personalmente voté para juego del año en The Game Awards.

Aunque pueda parecer imposible a esta altura, si hay quienes se puedan preguntar ¿Qué es Metroid? o ¿Quién es Samus Aran? Se trata de una franquicia de videojuegos, y madre de un género entero junto a Castlevania, en la que encarnamos a una cazarrecompensas espacial que va por la galaxia luchando contra la amenaza de los Metroid. Esta criatura que le da nombre a un universo entero absorbe energía y es una de las criaturas más peligrosas que existe junto al Parásito X.   

El juego comienza tras los eventos en Metroid Fusion (Gameboy Advance) con un resumen de la información más importante sobre la serie, para aquellos que no hayan jugado los títulos anteriores. Esta aventura nos lleva a un nuevo planeta llamado ZDR del cual la Federación Galáctica recibió un video en el que se podía ver a un Parásito X vivo tras creerse extinto. Para investigar la presencia de X, la Federación Galáctica envió un equipo de investigación de 7 Robots E.M.M.I. para buscar y eliminar el parásito (Algo que va a ser muy importante para el resto del juego). 

 

Tras perderse la comunicación con los E.M.M.I. Samus se pone en marcha a ZDR y ahí es cuando la historia de Metroid Dread realmente comienza. Cómo es de esperar las cosas no salen del todo bien al principio del juego y Samus se despierta en las profundidades del planeta sin saber en principio cómo llegó ahí. Tras un misterioso y breve encuentro, el cual no voy a detallar para dejarlo a ustedes, somos despojados de todas nuestras habilidades. Ya desde el comienzo podemos ver que para ser una entrega en 2D tiene un tinte mucho más cinemático que otras similares, e incorpora algunas cosas del estilo de Metroid: Other M o la serie Metroid Prime

 

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Lo nuevo de Mercury Steam se juega desde una perspectiva en 2 dimensiones, con algunos momentos en que la cámara pasa a estar un tanto en diagonal y sobre el hombro. Esto último queda sólo relegado para cuando Samus adquiere el Cañón Omega, algo de lo que voy a hablar de nuevo más adelante. El resto del juego salvo por algunas transiciones de cámara tienen la perspectiva clásica de la serie original. Tengo que reconocer que era uno de los que quería ver Metroid Prime 4 antes que una nueva entrega en 2 dimensiones, pero lo que hizo el estudio fue un trabajo tan increíble que quedé enamorado desde el primer momento en que le puse las manos encima al juego.   

 

 

Ahora vamos a lo importante, ¿Cómo se juega Metroid Dread? Se trata de un juego de desplazamiento en dos dimensiones con puzles y muchos enemigos. Al igual que en las otras entregas de la saga, y cómo ya mencioné, el juego nos despoja de nuestras habilidades, el power beam cargado, la morph ball, y los trajes que nos permiten resistir bajas o altas temperaturas se fueron. En Dread la excusa para esto es que sufrimos algún tipo de traumatismo que nos produjo algún tipo de amnesia física. Nuestro traje y nuestros músculos no recuerdan cómo hacer las cosas que hacíamos antes del encuentro con ese misterioso personaje que nos dejó inconscientes. 

Es por eso que una vez más vamos a tener que recorrer los rincones laberínticos de un nuevo planeta mientras tratamos de sobrevivir. En este estado la misión queda relegada a un segundo plano y el único objetivo que A.D.A.M, la IA de la Federación que nos guía, le da a Samus es alcanzar la superficie del planeta para escapar en su nave. Esta vez estamos sobrepasados en número, contra una fuerza superior, y con chances de supervivencia cercanas al cero por ciento. 

 

Para lograr esto tenemos que atravesar una serie de regiones interconectadas por lanzaderas, ascensores y ductos. Cada una de estas cuenta con su propio estilo, flora, y fauna característica y varían en tamaño, siendo Artaria una de las más grandes y la primera que visitamos. Cómo es una constante en la serie, y parte de lo que le da el nombre al género Metroidvania, el juego demanda un altísimo nivel de backtracking. De esta forma cada región que visitemos debería ser revisitada cuando obtenemos una nueva habilidad, arma, o traje ya que seguramente podemos alcanzar un nuevo lugar al que no podíamos llegar. 

 

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Además que es necesario para progresar en el juego, tomarnos el tiempo de revisitar cada zona es especialmente útil para conseguir todos los contenedores de salud o del tanque de misiles. En línea con esto y para responder una de las preguntas del comienzo de la review, Metroid Dread es un juego que demanda paciencia y exploración en el cual es fácil perderse pero que recompensa con mucha satisfacción cada avance a una zona nueva. Siempre que estemos perdidos y no sepamos que hacer lo mejor es consultar el log para ver que nos dijo ADAM, y evaluar en el mapa que habilidades y armas tenemos, y que puertas o vías están cerradas. 

 

Una vez que nos acostumbramos a esto el juego empieza a hacerse más natural y las rutas comienzan a destrabarse. Es por esto que sí estamos demasiado tiempo en un lugar y no podemos avanzar, la respuesta es moverse a otro porque seguramente volveremos después. Hay una salvedad a esto y son los bloques destruibles que no podemos ver. A los pocos minutos de comenzar el juego el mismo tutorial nos avisa que hay bloques que podemos destruir aunque no lo parezcan. Siempre que estemos en una sala que parezca que no tiene salida es muy sano comenzar a disparar a todos los bloques que podamos. 

Por suerte no vamos a tener que ir disparando cómo locos a cuanta pared veamos ya que con el correr del juego vamos a conseguir un escáner que indica que bloques se pueden destruir. Esto nos va a dar una pista de lo que tenemos que hacer, ya que no todos se destruyen de la misma manera, lo que me lleva de nuevo a que sí pasamos mucho tiempo y no podemos avanzar tengan por seguro que hay que volver más tarde con alguna nueva habilidad. 

 

Todas estas cosas no son ajenas a los juegos clásicos de la franquicia, pero Metroid Dread viene con algunos condimentos que Mercury Steam aportó de su propia mano. Cómo bien mencioné la probabilidad de supervivencia de Samus es cercana al cero por ciento, no sólo por las habilidades de su nuevo enemigo, y las fallas de su propio traje, sino también por los E.M.M.I. perdidos. Distribuídos por todo ZDR nos van a esperar en cada zona uno de los 7 robots de investigación que llegaron al planeta. Estas máquinas son letales y no hay forma de eliminarlas directamente, este es un componente un tanto diferente que nos hace replantear nuestras acciones y ser rápidos para escapar de sus laberínticas zonas.  

¿Pero cómo nos enfrentamos entonces a algo que no podemos eliminar? Bueno en lo que a los E.M.M.I. respecta la única forma de enfrentarlos es cargando nuestro cañón para convertirlo en el Cañón Omega. Con esta arma en nuestro poder vamos a poder romper la coraza casi impenetrable de los E.M.M.I. y con un disparo cargado del cañón volarles la cabeza.  Esto no quiere decir que Samus se vuelve todopoderosa y las cosas son mucho más sencillas porque sino no tendría gracia el resto del juego.

 

La cosa es así, en cada zona que exploremos vamos a tener una zona de E.M.M.I. y una zona con una computadora cerebro (¿Se acuerdan de Mother Brain?) en algún lugar cercano. Una vez que alcanzamos esta habitación y sólo tras derrotar al cerebro vamos a poder absorber su poder y sobre cargar nuestro cañón y así convertirlo en el Cañón Omega. De esta forma podemos ir a las zonas donde estos robots patrullan y enfrentarlos, para lo que tenemos que tener en cuenta encontrar un lugar abierto que nos permita romper la protección de la cabeza y al momento cargar el cañón para ese disparo final. 

¿Pero qué pasa sí los E.M.M.I. nos agarran antes de conseguir el cañón Omega? Bueno lo más probable es que el juego terminé ahí en ese momento, aunque Metroid Dread nos da una chance más para sobrevivir. El juego cuenta con dos instancias al ser atrapados donde podemos aturdir al E.M.M.I. en cuestión, en el caso de tener éxito continuar con nuestro escape fuera de la zona. Esto funciona cómo un último recurso y hay que ser muy rápidos, pero una vez que le agarramos la mano no es imposible de sortear. 

 

Estas secciones son las que más nos cortan con el ritmo de juego pero le añaden otro color, literal y metafóricamente. Es un tanto extraño decir que estas partes nos cortan el ritmo ya que es cuando más rápidos y precisos tenemos que ser si queremos salir con vida. Pero al no poder enfrentar abiertamente a los E.M.M.I. demandan que seamos cautelosos y rompen con el resto del juego donde Samus es la cazadora y no la presa. Por otra parte cada uno de los robots es diferente y tiene habilidades en particular, lo que implica que escapar de estos es diferente en cada robot. 

Respecto a esto hay una sola queja y es que así cómo tenemos a los E.M.M.I. hay ciertos enemigos en el juego que sirven cómo mini jefes. Estos guerreros tienen la particularidad de tener un estilo de combate demasiado similar, y salvo una rara excepción en general tienen las mismas habilidades de combate. Esto vuelve estos enfrentamientos un tanto repetitivos, aunque no hay tantos en el juego cómo para que realmente se vuelva un inconveniente importante y por otro lado los verdaderos jefes cumplen con creces. 

 

Por último y para ir redondeando la reseña quiero hablar del apartado artístico y gráfico del juego, el cual a pesar de su simpleza está lleno de detalles que contrastan con la esterilidad de algunas habitaciones. Los colores, los efectos visuales, y la iluminación del juego varían dependiendo del bioma en el que nos encontramos, y siempre aportan detalle al escenario. A pesar que algunas de las habitaciones son enormes y vacías, el juego se las arregla para mostrar en su mayoría un gran nivel de detalle, sobre todo cuando las cosas comienzan a explotar y los efectos que vemos se vuelven un deleite visual. 

 

Metroid Dread se puso a la venta en exclusiva para la consola Nintendo Switch el día 8 de Octubre de 2021 y se puede conseguir a través de la store argentina por AR $6679. 

Resumen

  • Diseño de niveles
  • Desafiante
  • Arte
  • Extremadamente gratificante
  • Algunos enemigos son demasiado repetitivos

Conclusión personal

Personalmente Metroid Dread me dejó encantado desde el primer momento que le puse las manos encima. Aunque el juego ofrece una gran variedad de retos y algunos enemigos son mucho más desafiantes que otros Metroid Dread no se vuelve injusto en ningún momento. Si quieren un paseo en el parque lo último de Mercury Steam no es para ustedes, pero si están dispuestos a caer, aprender, y perseverar, la aventura de Samus en Nintendo Switch es un juego recomendadísimo que cualquier poseedor de la plataforma debería tener en su biblioteca.

Datos extra

  • Desarrollador: Mercury Steam 
  • Publisher: Nintendo 
  • Plataformas: Nintendo Switch
  • Fecha de publicación: 8 de Octubre de 2021
  • Análisis hecho en: Nintendo Switch
  • Análisis publicado: 31 de Diciembre de 2021