Review – Blue Rider

"..muchas explosiones y pew pew.."

 

 El estudio argentino de videojuegos ubicado en Córdoba llamado Ravegan nos propone momentos frenéticos de disparo al clásico estilo arcadoso con Blue Rider. No hace falta mucha preparación y los controles son fáciles de entender, así que la acción está desde el primer momento para destruir todo lo que se nos cruce.

 Generalmente aquí daría una breve introducción a la historia...pero es que no la hay; básicamente luego de la genial presentación del menú se nos muestra una selección de niveles (unos 9 en total con diferentes ambientaciones desde bosque tropical pasando por glaciares hasta un infierno de lava). Lo que puedo deducir y lo poco que se explica en la página web del juego es que encarnamos a un personaje llamado Blue y que manejamos una nave azul que tiene la habilidad de incrementar su potencia de fuego mientras avanzamos en escenarios conectados entre sí que parecen estar invadidos por una “malévola tecnología”...algo que me recuerda mucho a la ambientación de los juegos del erizo azulado de Sega.

Gameplay de Blue Rider

 Los controles del juego, como dije, son sencillos y se sienten muy fluidos; además que soporta el uso de Joysticks. Con un stick (o las teclas “WASD”) nos movemos y con el segundo stick (o mouse) rotamos, por lo que nos encontramos con un shooter cenital del género subgénero twin stick shooter. También tenemos el obvio botón de disparo que mantenemos para destruir todo lo que podamos y que podremos mejorar con dos tipos armas: el rojo (con el que empezamos) que abarca más espacio a medida que aumenta su poder y el azul que concentra su fuerza en poco espacio pero haciéndolo más destructivo; podemos ir mejorandolos recolectando unos tubos al destruir unos tótems, si es del mismo color que el arma que tenemos aumenta su fuerza (hasta nivel 15) o si es del otro color directamente cambia a la potencia que se tenía con otro tipo de disparo.

 Además de lo anterior, contamos con un segundo disparo que se va gastando que son misiles de dos tipos de color: los violetas (con los que empezamos) que son de daño masivo y se dirigen aleatoriamente al lugar que disparamos, y los verdes que son teledirigidos a los enemigos que veamos en pantalla. Ambos también se mejoran y cambian de la misma forma que el disparo normal en tótems parecidos pero que muestran estos colores. Algo a señalar es que las cápsulas que nos dan las mejoras (sean del disparo principal o secundario) cambian de color al esperar un tiempo mientras se mueven o podemos dispararles para que sean del otro color que necesitemos. Por último tenemos un tercer botón de “turbo” que nos proporcionará por un tiempo (mientras lo mantengamos) un aumento de velocidad para movernos más rápido, es común a veces olvidarnos que está pero en los momentos en que hay disparos por todos lados te puede salvar.

Gameplay de Blue Rider

 En el camino irán apareciendo diferentes enemigos de cara plana montados sobre naves o tanques bípedos (en tu cara Metal Gear) con diferentes habilidades: algunos tendrán disparos simples y lentos, otros rápidos mientras se mueven, otros son tanques muy fuertes que están divididos en diferentes partes que deberemos destruir, etcétera...por lo que la variedad que al principio (primeros dos niveles) parece ser muy repetitivo, comienza a mostrar diversidad y cambiando según el ambiente del nivel. A veces al destruirlos, además de puntos, pueden dejar orbes verdes que nos llenan nuestra barra de vida y/o municiones para nuestro disparo secundario.

 Como cualquier juego arcade clásico lo importante es juntar la mayor cantidad de puntos, en este juego además podemos multiplicar con nuestra barra “Rampage”, la misma se irá llenando mientras destruyamos enemigos continuamente y recolectando unas orbes azules que aumentan en uno directamente. También existen reliquias escondidos en cada nivel (la mejor manera de saber donde están es disparar como tontos por todos lados) que nos aumenta nuestro puntaje sin ningún otro agregado. Al final del escenario se nos muestra lo logrado y aumenta nuestro puntaje según la velocidad en que terminamos, la cantidad de enemigos destruidos y las reliquias encontradas ¿No te interesa tener los números más altos? Mal de tu parte, porque es la única forma de tener vidas extras ya que comenzamos con ninguna...así es, este juego no va con vueltas: perdiste una vez y listo, todas las mejoras pérdidas (desde que empezaste el juego) y comienzas desde el principio del nivel, sin checkpoints ni nada; por lo que al juntar 25 mil puntos ganamos una vida extra simbolizada como un casco azul debajo de nuestra barra de vida; luego ganamos otra vida al llegar a los 75 mil, etcétera. En el caso de tener una vida extra, re-aparecemos en el mismo lugar pero con nuestras armas levemente bajadas de nivel.

Gameplay de Blue Rider

 Al final de cada nivel cruzamos una puerta gigante de metal al estilo Megaman y nos encontramos con el Jefe del escenario: siempre enormes, siempre con una presentación bien animada mostrando su poderío y luego conforme le vamos reduciendo su barra de vida, este cambia de táctica y se hace más fuerte. Al destruirlos y verlos explotar por los aires (es la mejor satisfacción de cualquier shooter) va largando orbes de puntaje, vida y mejoras para nuestra arma primaria o secundaria.

 A pesar de la poca variedad de armas que contamos, podemos encontrar un dron compañero al destruir una caja metálica que disparará a todo lo que se acerque y durará un tiempo antes de desaparecer (que estaría bueno que en algún lado señala eso porque no nos damos cuenta cuánto de ese tiempo queda y en el frenesí de los disparos nos olvidamos que ya no está).

 Hay ciertos “secretos” al estilo juegos de los ‘90 donde disparamos a un sitio donde no debería haber nada y escuchamos algún sonido diferente de colisión, al seguir disparando en ese lugar nos dará algún dron compañero o cambio de arma potenciada o puntaje e incluso curación (hay dos de este tipo en el nivel 5 por ejemplo). No son particularmente de mi gusto que se escondan de esa manera y un par de veces me pasó que estaba disparando a todo lo que me venía y sin querer active uno de esos secretos que cambiaron mi arma por algo menos poderoso.

Gameplay de Blue Rider

 Los niveles no son muy grandes pero están llenos de detalles en su ambientación, no es muy difícil perderse (a veces puede suceder ya que no tenes mapa y algunos escenarios son enroscados) pero casi siempre es seguir hacia adelante con alguna que otra pequeña desviación donde se esconde un secreto o un tótem para mejorar las armas. Algunos niveles están divididos en pequeñas zonas donde además de eliminar a los enemigos que se nos acercan, hay que destruir pequeñas fuentes de electricidad que alimentan una puerta que nos impide seguir. Algo a recalcar y que varias veces perdí por eso es que en algunos bordes podes “salirnos del camino” pero hay unas torretas que al cargarse nos disparan desde lejos destruyéndose de inmediato (y no podemos hacer nada para eliminarlas); esto no molestaría tanto si no fuera porque en la batalla contra el jefe del tercer nivel uno debe ponerse muy al borde para esquivar algunos proyectiles y apenas uno toca fuera del suelo es destruido…algo muy pero muy frustrante.

Gameplay de Blue Rider

 Ahora toca hablar de una parte central del juego: su dificultad. No es un juego fácil pero tampoco de esos imposibles que hay que ser una máquina de reflejos surcoreana (sé que suena racista pero no puedo dejar de sorprenderme cómo juega esa gente), molesta mucho el hecho de que no haya checkpoints y debamos comenzar desde el principio evadiendo la lluvia de proyectiles con diferentes colores que hay perdiendo mucho de nuestras mejoras; y es mucho más frustrante en niveles avanzados donde no nos queda otra que empezar desde niveles anteriores o directamente el primer nivel para juntar la mayor cantidad de puntos para obtener vidas y mejoras de armamento...no es que lo diga yo por mi poca habilidad, lo dice el mismo juego como consejo mientras carga la partida a veces. Sería bueno que existan dos tipos de dificultad al menos (dando menos puntaje en la que es más fácil) y de esa manera la mitad de los jugadores no se irían por lo frustrante; en otros juegos de este estilo tratan de dar algún tipo de “recompensa” por haber llegado lejos y que si tenes que empezar desde el principio no se haga algo tan agobiante (en mi caso tuve que recomenzar desde el primer nivel más de veinte veces para terminarlo).

 Otro factor que se suma a la elevada dificultad y lluvia de proyectiles es que las orbes que nos curan son muy escasas y en algunos niveles es inexistente con casi ninguna mejora en todo el trayecto (así que nos vemos obligados a empezar en niveles anteriores) y con jefes finales que suben de forma muy exponencial sin dejarnos entender su mecánica para destruirlo al comienzo. También sucede es que en algunos escenarios hay efectos de partícula para darle ambientación que son lindos detalles pero pueden confundir al jugador, por ejemplo en el nivel de hielo los copos de nieve se confunden con los proyectiles blancos.

Gameplay de Blue Rider

 El apartado visual del juego es correcto y, como dije varias veces, los niveles están muy bien ambientados según su temática además de que al principio y final de cada uno se ve la conexión que hay entre ellos (salimos de un desierto para encontrarnos con el mar para luego ir a una jungla por ejemplo). Todo el diseño de los personajes es 3D con modelado low poly que no por eso lo hace ver barato, sino que va como anillo al dedo y les permite tener un simpático estilo onda cartoon con poco presupuesto (además que es entendible para un estudio indie argentino). El diseño de los personajes y colores se nota algo repetitivo pero nos sirve para distinguir qué tipo de proyectiles usan (disparo común, teledirigido, rápido, etcétera). Hubiera sido bueno algun tipo de transición animada entre cada nivel para sentir más su fluidez, además que el menú de puntaje al final de cada escenario desentona del colorido del ambiente. Por último cabe destacar que se siente poco optimizado por los requerimientos que piden y lo que se muestra.

 En lo sonoro me cuesta mucho clasificarlo como “bueno” ya que por pequeños detalles no se puede apreciar correctamente y muchos son por cómo se manejaron por código (digamos que es más palazo para el programador que para el músico). Primero sucede que no existe en las opciones forma de bajar el volumen de la música o de los efectos de sonido; lo otro es que pese a que el estilo de la banda sonora se mantiene no hay nada que destacar...se siente como que desaprovecharon la oportunidad de poner algo más frenético y que acompañe en los momentos de combate. También existen errores que ya con casi un año de su salida aún no se han solucionado, cosas básicas como que al comenzar la batalla contra el jefe final se corta inmediatamente la música y recién vuelve cuando comenzamos el siguiente nivel. Otro caso es que muchas veces al destruir enemigos que están en nuestro rango de vista y sin que muchas cosas están sucediendo cerca, no reproduce sonido alguno al destruir.

Gameplay de Blue Rider

Resumen

  • + Controles intuitivos y fáciles de entender.
  • + Jefes bien diseñados y diferentes.
  • + Ambientación genial y un correcto diseño de niveles.
  • + Enemigos muy bien diferenciados en lo visual y en sus mecánicas.
  • + Rápido y muy dinámico de jugarse.
  • + Muy buen manejo de la cámara.
 
  • - Tener que comenzar tantas veces el mismo escenario al morir.
  • - Verse obligado muchas veces comenzar desde el principio del juego para superar algún nivel.
  • - Combates de Jefes sin música.
  • - Banda sonora poco aprovechada.
  • - Errores básicos en la reproducción de los sonidos.
  • - Algunas partes se sienten muy frustrantes sin sensación de recompensa.
  • - Curva de dificultad tiene picos en algunos momentos.

Conclusión Personal

 Nos encontramos con un juego de acción, que pese a algunos errores y curva de dificultad, se vuelve muy adictivo y entretenido. Es un muy bueno juego argentino que con un poco más de pulido en algunos aspectos se podría haber vuelto en un clásico de la comunidad gamer argentina. Recomendable si te gusta este género y la dificultad, además que está en un correcto precio. Actualmente está disponible en Steam y Xbox One, además que está programado un lanzamiento para PS4.

  • Desarrollador: Ravegan
  • Publisher: Ravegan
  • Plataformas: PC (Windows / Mac OS X ) - Steam / Xbox One / PS4
  • Origen: Córdoba, Argentina
  • Fecha de publicación: Marzo del 2016
  • Análisis hecho en: PC - Steam (Windows 10)

About the Author

Momfus Arboleo

Apasionado por los videojuegos y desarrollador de algunos en Crios Devs. Siempre con mate para disfrutar del medio fichinero.

Juego favorito: “Castlevania Symphony of the Night”